A propósito de…

Por: Ramm Erzengel.

No, no te he olvidado, te llevo a diario conmigo, lo sabes pues le di tu nombre a mi arma, la bautice con tu nomenclatura terrenal de una forma irónica…, irónica porque en un momento de reflexión breve me percate de que esta arma que escupe cartuchos cal. 5.56 x 45 mm me protege, me cuida y me defenderá de aquellos bastardos que intenten matarme… justo como tu lo harías si yo corriese peligro alguno.

Irónico, esta arma esta conmigo todo el día y a veces me peleo con ella ya que se pone necia, en ocasiones me lastima pero me gusta, es bella, perfecta, hecha a medida, como tu solías ser cuando vivías…

A propósito de todos estos días que he pasado en medio de colinas, no te he olvidado, hoy Te Amo más que nunca, lo sabes pues…

Continué…

Por: Ramm Erzengel.

Suelo caminar a prisa, más aún en aquella tarde nublosa donde no quería dejarme alcanzar por la lluvia, suelo caminar sin mirar a nadie, más aún en esa tarde depresiva, sin embargo a la vista de la esquina, no pensé que tu silueta fuese a frenar mi paso.

¿Has tragado un nudo atado a tu garganta?; lo hice en el momento en que una mujer desconocida simulaba tu silueta a lo lejos, su cabello estaba recogido, no tan bien como lo solías usar, no a tu manera, pero a ti me recordaba; estaba de espaldas, usaba vestiduras semejantes a las tuyas pero sin lucirlas tan bien como tu figura.

Mi respiración se detuvo, la gente dejo de pasar por la calle, los autos dejaron de hacer ruido y la lluvia no se atrevió a tocar el suelo en aquel momento, todo resulto tan breve e infinito a la vez…, mi rostro dibujó una sonrisa, te veía a lo lejos, mi imaginación me traicionaría, de pronto me encontraba en un lugar donde por la calle te veía.

Me recargue sobre la pared del edificio de aquella esquina, se mantenía mi sonrisa, sabía que era cruel lo que me estaba haciendo pero no había nada ni nadie que me sometiese a juicio, nada; y en un breve respiro, al sentir como el aire lentamente entraba por mi nariz y llenaba mis pulmones, en ese preciso momento aquella mujer torno su rostro hacía mi, y aquello también me recordó algo, que sigo presente en esta existencia sin ti.

Cuando el aire de mis pulmones fue exhalado, cuando percibí las facciones del rostro de aquella mujer me percate de algo impresionante, la sonrisa en mi rostro no se extinguió; de pronto la gente volvió a transitar, los autos volvieron a chirrear y la lluvia se precipito a toda prisa, sobre mi rostro, sobre mi sonrisa.

Continué mi camino.

Gracias…

Por: Ramm Erzengel.

Solo quiero robarte un momento,
para obsequiarte este agradecimiento,
valoro mucho que me regales un poco de tu tiempo,
para leer y sentir mis textos…

Gracias querido lector/a,
por brindarle abrigo a los escritos de mi corazón,
por ofrecer morada a mis palabras en tu memoria,
por no abandonar el lado humano que en ti mora.

Gracias por no dejar que se pierda,
A través de tu lectura y tus escritos algo que en el ser humano es Divino,
esa capacidad extraña de poder transmitiros,
sentimientos, recuerdos y pensamientos bríos.

Gracias… y que la hoguera siga ardiendo.


Hemos llegado a más de 30 seguidores en esta, la hoguera de todos, agradezco a quienes han colaborado con sus sentimientos escritos, a quienes comparten nuestras prosas y pendamientos y a nuestr@s lector@s seguidor@s… Muchas gracias y para ustedes, con mucho afecto las lineas de esta entrada. Sigamos escribiendo…

Imagen de andreas160578 en Pixabay

Tu foto…

Por: Ramm Erzengel.

Ayer vi tu foto, esa que te tome en el hospital, pretendía que la viésemos juntos y conversar sobre como me había convertido una vez más en ese héroe que tanto solías amar…

Sin embargo esa historia no te pude contar, la vida te arranco de mis brazos, terminaron nuestras salidas con esas platicas que tanto disfrutábamos.

Vi tu foto y un nudo apareció en mi garganta… ¿Quien diría que esa sería la ultima foto? Solo quería contarte como logre ser el héroe una vez más… y falle, todo fallo, todo cayó, la muerte nos sorprendió.


Sin embargo, la borre, no quería verla pues al hacerlo sentía, el alma partida, el corazón congelado y la sensación franca y pura de no querer seguir respirando… la borre no por faltar a tu recuerdo sino porque ese momento no existe ya, la borre y deje la otra foto, aquella donde saliste tan hermosa y sonriendo…

A veces me pregunto, de qué coño está hecho el corazón del señor tiempo, ¿de piedra y hielo?,da igual, algún día podremos reprocharle juntos, el que no nos haya dejado tener nuestra cita, donde te contaría como fui el héroe que tanto querías…

Donde sea que te encuentres, Te Amo. Espero deshacer este nudo de alguna forma, a través de mi vuelo o a través de mi eterno sueño, dando igual como sea el proceso, pero que sea mientras te observó en tu otra foto, nuestro verdadero ultimo recuerdo, yo amandote y tu sonriendo.

Soledad…

Por: Ramm Erzengel.

Llegamos a las cinco de la mañana,
me acompañas a mí recamara,
no me dejaste solo en toda la madrugada,
Soledad mi musa amada,
ahora miraremos el alba…

Me tienes ensimismado, no me faltas ni en el trabajo,
ni en el gimnasio, ni a la hora del baño,
te llevo por doquier, como el sol al brillo,
como las cicatrices de mi pecho que me recuerdan su brío…

Dime, en que momento nos hicimos tan íntimos,
Tan amigos y enemigos,
Tan dichosos, tan tristes, tan nosotros mismos.

Como sea, a la hora de la hora lo proyecto…
Y es que de aquí en adelante jamás te suelto.

Don Juan dijo…

De: José Zorilla / “Don Juan Tenorio”.

-Don Luis-
¡Por Dios que sois hombre extraño!
¿Cuántos días empleáis en cada mujer que amáis?

-Don Juan-
Partid los días del año
entre las que ahí encontráis.
Uno para enamorarlas,
otro para conseguirlas,
otro para abandonarlas,
dos para sustituirlas
y una hora para olvidaras.


Pero Don Juan… que bien disimulas el algodón de azúcar que es tu corazón, corazón que nombre grabado lleva, Inés, Inés mi amor, Inés de mi corazón. Vaya Cabrón.

Águila.

Por: Ramm Erzengel.

Y pasa que no quieres lastimarlo,
y asumes que su dolor será tu responsabilidad,
y haces todo lo posible para evitar
que tu libertad le resulte a su corazón un veneno mortal…

Y comienzas a cortarte las alas, mejor las tuyas que las de él…
y comienzas a romper tu libertad, mejor la tuya a la de él…
y comienzas a morir por dentro, mejor tú que verlo morir a él…

Y te resguardas en una jaula de confort y seguridad
en donde tus alas se hacen pequeñas y se comienzan a atrofiar…

Que triste ver a un Águila que no puede volar.