Hijo del Trueno.

Por: MC AKA Dirty Hands.

Yo no camino solo siempre me acompaña un sueño y no me mueve el dolo solo el fruto de mi empeño, hablo con mis ancestros cuando necesito guía, por eso la victoria en realidad no es solo mía, le pertenece a todos los que me hacen avanzar, a mis vivos a mis muertos en este juego de azar, que los sabios llaman vida y que los necios gozan, sin medida amo el momento en que mis labios rozan una botella de cerveza o la frente de mis hijos, yo no camino solo soy pensamientos prolijos, tan solo el instrumento de mis objetivos fijos, y estoy en donde estoy porque yo soy lo que elijo, un Everest de fallas, un volcán de cosas buenas, mis peores momentos y mis noches mas amenas, yo busco el horizonte y no pasar de más a menos y vivo entre las nubes porque soy hijo del trueno.

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Discurso Esquizofrénico: De Dios, Sexo y Muerte.

Por: Ramm Erzengel.

El problema con tu prematura despedida es el rojo fuego que dejaste en la vela encendida…

Una vela que tardara cerca de 30 años en sosegarse y convertir su fuego en aquel azul pálido, tranquilo, apacible y controlable.


Mi alma se f
ractura en psicosis cuando te hago el amor sin que estés aquí, cuando el instrumento de toda pasión tuya yace en una caja de madera a unos metros bajo Tierra…

Mi pasión sufrió una metamorfosis, mi objeto de deseo es negro, sin ojos, con cuencas cóncavas, obscuras y frías…. Si vinieses vestida de muerte, hermosa, así mismo te follaría…


Mi alma se rompe en psicosis, cuando mi éter se esparce sobre mi vientre mientras recuerdo tus muslos cabalgando sobre mi pelvis y la estrecha entrada hacia tu amor que, usando tus delgados labios como medio, pronunciaba enunciados delirantes mientras salivabas… algunos segundos previos a la explosión de luz en tu interior yo también comenzaba a pronunciar enunciados delirantes, tu mirada prohibida y engañosa penetraba los adentros de mi esencia y de esa manera, encontrabas el amor que jamás te predique…


¿Quién sabe de hacer el amor a la muerte?, no lo sé, no he encontrado semejante conocimiento en ningún lugar… todos hablan de las virtudes del rojo fuego correspondido… de coger y follar a los vivos…. energía compartida, la exaltación del alma, la virtud del amor, el punto cumbre de dos almas ardiendo, cociéndose, viviendo…


Dicen los expertos, se trata pues, del acto que nos rejuvenece, que hace sacudir todos los sentidos y la quintaesencia de lo humano, es el acto que definido como pulsión lleva el apellido “vida”.


Y yo, que te hago el amor en “transplanos…” te puedo decir que ejecutar tal acto resulta todo lo contrario, hace que me avergüence de mis deseos incontrolados, siento el más profundo desperdicio de mi elixir regado entre suaves y aromáticas hojas blancas, siento deseos de detener mi respiración, nada se enaltece, nada fluye, todo queda a la orilla de la promesa, mis sentidos no se sacuden, se retuercen en frustración y el fuego cada vez se hace más rojo, rojo y obscuro…


Dios es un bastardo, definió la vida como un acto cruel, ¿estaba molesto el día de la creación…? o es que no conocía a la Mujer y sus promesas de amor… Estoy seguro de que esto ultimo no conoció, de el no se habla acerca de su amor hacia otro ser, solo hacía su creación, equivalente a idolatrar la propia mierda que el cuerpo expulsa…, poco escuchamos de Diosas a lo largo de nuestra vida, quizás sea el resultado cultural de una retorcida sociedad machista, o es que no existieron Diosas y por ende Dios resolvió su propia creación proyectando los vacíos de su interior.

Si Dios, hubiese amado a una Diosa en aquel momento de nuestra creación, muy diferente hubiera sido la resolución de mis conflictos, porque aún en tu despedida, hubiese podido acercar mi alma a la tuya y besarte, tocarte, sentirte, penetrarte… amarte.

¿Por qué me creó un ser tan cruel?

Roble…

Por: Ramm Erzengel.

Me recuerdas a un Roble.

Tus raíces, fuertes, irrompibles,
tus hojas, aquellas que brindan sombra,
aquellas que me abrigan de la tromba,
tus ramas, aquellas donde juego y todo es posible.

Padre, tu figura me recuerda un roble,
tu semblante templado, los años no han pasado en vano,
conseguiste tu sabiduría de los relatos que Dios pronuncio para tu vida,
las aventuras y vivencias han hecho de ti un hombre noble.

Cuanto me enseñas, gran maestro eres,
experto en guías, consejos y en quitarme el lodo que encima llevo,
Inviertes en mí cual retoño, con la paciencia del jardinero,
Eres como luna, con cada cicatriz me demuestras que a mí no me paso ninguna…

En malas experiencias, eres mi armadura,
tu palabra mi escudo y mi espada,
y la energía que mueve mi alma es gracias
al amor que de ti hacia mí emana…

Padre, las palabras de un poeta inexperto no alcanzan,
para representar en versos un pedacito de tu alma,
mis palabras no hacen honor a lo que representa tu amor,
tu brillo, tu sabiduría, tu compañía y tu protección…

Por eso permíteme hacer esa analogía,
visitemos en esta o la siguiente vida el roble más grande que poder exista,
sentémonos bajo su sombra y contemplemos la tranquilidad
y que sea el maestro silencio el que te defina.

Sin embargo, una cosa si que puedo decir…
es que, que desastre seria de mí sin ti…
por eso me permito concluir
con un “Te Amo” que rebase cualquier línea a definir.

Con un Te amo que rebase a la muerte misma…

Al final… me enseñaste que ni a ella misma mi temor he de rendir.

En aquel momento…

Por: Ramm Erzengel.

Desde el día que te perdí,
libre una batalla en la que me rendí,
me entregué a la vagancia o a cualquier causa que alejara mi pensamiento de ti,
no quería recordarte ni pensarte pues dolía no tenerte más aquí.

La muerte hizo acto de presencia,
no hay vuelta de página pues llego el final de nuestra novela,
cada recuerdo pesa,
cargo una cruz con tu nombre grabado en ella.

La bestia hizo acto de presencia,
arranco mi piel y alejo mis manos de la caricia que solía posar sobre tus mejillas y ojeras,tus ojos cantaban diez mil historias y entre ellas,
un final que me tomo por sorpresa dejándome con el alma muerta.

Quizás exagero, puede que solo me haya dejado hecho trizas,
pues de alguna forma u otra, continuo,
tratando de cumplir las promesas que soñamos en nuestro imperfecto mundo.

Me escondí debajo de las piedras,
en madrigueras,
el Tigre se convirtió en comadreja después de la batalla aquella,
en el momento en que perdí mi cordura y ocupo su lugar una profunda tristeza, me volví
ratón, cobarde y brindé asilo en mi corazón a toda esa mierda.

Recurrí a falsos abrazos, falsas promesas y a uno que otro amor cualquiera,
para no caer al suelo me aferre a cada una de las estrellas que quedaban en mi estúpida bóveda, me alimente del amor propio que me hiciste descubrir y lo comí como si fuese pan caliente que tú preparaste para mí.

Trataba de hacerme más fuerte para ti…

A veces me pregunto si tú sabias lo que sucedería aquí,
justo donde me dejaste y a veces pienso que para este suceso me preparaste, escondías profundos secretos bajo tu sonrisa y tu mirada,
quizás la sabiduría de tu ser no dejo que adivinara tu partida,
para no rendirme antes de la batalla de aquel día.

Si fuese así, que cabrona, que cabrona…
Si no fue así, que casualidad, que casualidad…

Como sea, sabes… He pasado mucho tiempo así… Es momento de que salga de esta maldita madriguera, te confirmo que logre confeccionar una armadura para mi pelea, es de barro, papel y cartón, espero ese día no llueva, ya me escondí demasiado en la nostalgia y entre sus piernas,comienzo a tenerle cierto asco a esa ramera.

Es momento de mi redención, Ángel no me olvides, no me pierdas de vista, pues si logro vencer ofreceré un gran espectáculo, digno deleite para tu vista, más si por el contrario,
me toca perder ante aquel demonio, no me pierdas de vista,
no quisiera extraviarme en el camino que a ti me dirija.