A propósito de…

Por: Ramm Erzengel.

No, no te he olvidado, te llevo a diario conmigo, lo sabes pues le di tu nombre a mi arma, la bautice con tu nomenclatura terrenal de una forma irónica…, irónica porque en un momento de reflexión breve me percate de que esta arma que escupe cartuchos cal. 5.56 x 45 mm me protege, me cuida y me defenderá de aquellos bastardos que intenten matarme… justo como tu lo harías si yo corriese peligro alguno.

Irónico, esta arma esta conmigo todo el día y a veces me peleo con ella ya que se pone necia, en ocasiones me lastima pero me gusta, es bella, perfecta, hecha a medida, como tu solías ser cuando vivías…

A propósito de todos estos días que he pasado en medio de colinas, no te he olvidado, hoy Te Amo más que nunca, lo sabes pues…

Ridiculum.

Por: Ramm Erzengel.

Caminando hacia el Templo del cuerpo,
me encontré con un peculiar sujeto,
Vestía con Casulla, portaba raros objetos,
y la expresión de su rostro parecía guardar algunos secretos.

Algunos le llaman cura, asisten con el a solicitar consulta,
dicen que esos devotos hombres curan,
el alma y los males inherentes que le abruman.

Algunos les llaman hipócritas,
dicen que sus palabras no median conciliación
entre los infortunios y los dictámenes de Dios…

Ignorando las voces aquellas,
de detractores y profetas
me acerque a solicitar consulta,
mi petición solo requería una poco cordura

Mi duda, “padre”, ¿por qué Dios mi alma tortura,
es que soy mal hijo o sólo de ello disfruta?
El sujeto me observo, de abajo a arriba miro y pronuncio
“Malum quidem nullum esse sine aliquo bono”

Después de ello sonrió, con su mano, peculiar gesto mostró,
enfrente de mi una cruz marco, y de nuevo pronuncio
“Faber est suae quisque fortunae”

Pronto su marcha marco distancia,
entre mi alma y el templo que idolatra,
empujo las grandes puertas del recinto y las cerro,
en ese momento me convertí en Detractor.