Continué…

Por: Ramm Erzengel.

Suelo caminar a prisa, más aún en aquella tarde nublosa donde no quería dejarme alcanzar por la lluvia, suelo caminar sin mirar a nadie, más aún en esa tarde depresiva, sin embargo a la vista de la esquina, no pensé que tu silueta fuese a frenar mi paso.

¿Has tragado un nudo atado a tu garganta?; lo hice en el momento en que una mujer desconocida simulaba tu silueta a lo lejos, su cabello estaba recogido, no tan bien como lo solías usar, no a tu manera, pero a ti me recordaba; estaba de espaldas, usaba vestiduras semejantes a las tuyas pero sin lucirlas tan bien como tu figura.

Mi respiración se detuvo, la gente dejo de pasar por la calle, los autos dejaron de hacer ruido y la lluvia no se atrevió a tocar el suelo en aquel momento, todo resulto tan breve e infinito a la vez…, mi rostro dibujó una sonrisa, te veía a lo lejos, mi imaginación me traicionaría, de pronto me encontraba en un lugar donde por la calle te veía.

Me recargue sobre la pared del edificio de aquella esquina, se mantenía mi sonrisa, sabía que era cruel lo que me estaba haciendo pero no había nada ni nadie que me sometiese a juicio, nada; y en un breve respiro, al sentir como el aire lentamente entraba por mi nariz y llenaba mis pulmones, en ese preciso momento aquella mujer torno su rostro hacía mi, y aquello también me recordó algo, que sigo presente en esta existencia sin ti.

Cuando el aire de mis pulmones fue exhalado, cuando percibí las facciones del rostro de aquella mujer me percate de algo impresionante, la sonrisa en mi rostro no se extinguió; de pronto la gente volvió a transitar, los autos volvieron a chirrear y la lluvia se precipito a toda prisa, sobre mi rostro, sobre mi sonrisa.

Continué mi camino.

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Discurso Esquizofrénico: La Maquina que Borra Recuerdos.

Por: Ramm Erzengel.

Meditando por la noche con mi amiga soledad, me cuestione sobre la inexistencia de una maquina que pudiese borrar recuerdos, memorias, pasajes y tiempo…

Supuse que la existencia sería más amena si pudiésemos suprimir de nuestra mente ciertos recuerdos añejos, tristes y dañinos…, ¿a quién en esta Tierra no le apetecería eliminar ciertas cosas desagradables ya vividas?; si existe alguien quien no desee este capricho tan surrealista es porque no ha vivido lo suficiente.

No lo digo yo, pensadores y filósofos manifiestan que la existencia es una maldita cosa tras otra, que la vida misma se puede resumir en sufrimiento, en una suerte de Tragedia donde a algunos les toca más y a otros menos, sin que el criterio de un piadoso “Dios” se manifieste.

Me cuestione también en ese momento si estaríamos lejos de ese descubrimiento, de la inducción a la amnesia selectiva, de la desconexión y eliminación de ciertos elementos orgánicos que almacenan nuestros recuerdos, y me cuestione, ¿en qué parte de nuestro organismo los almacenamos?, EN VERDAD ¿los recuerdos son solo conexiones neuronales a través de fluidos y electricidad?; Es verdaderamente asombroso lo que sucede con ese liquido y esa electricidad entonces, pues los recuerdos no solo son imágenes transitorias en nuestra mente, los recuerdos son verdaderos viajes en el tiempo, los más vividos nos telétransportan a la situación que estamos recordando y nos hace revivir sentimientos, sensaciones, percepciones y cuestiones tales como volver a percibir un aroma, volver a sentir un tacto, volver a escuchar una voz que no proviene de un estimulo externo presente. Son mágicos los recuerdos cuando son genuinamente alegres, la re-experimentación de la alegría y la felicidad nos puede producir suspiros, sonrisas o una sensación de bienestar, pero no me cuestione esa noche por aquellos recuerdos de naturaleza benévola…

Así mismo, son verdaderas pesadillas, delirios aborrecibles, terribles experiencias los viajes en el tiempo mentales que nos transportan al lugar y momento en que fuimos heridos por los caprichos maquiavélicos de la vida. La mayoría de nosotros somos seres que no reparamos en la educación disciplinada de nuestro propio control mental, del control de nuestros impulsos, del control de nuestras emociones y sentimientos y eso nos lleva a veces, sin querer, a realizar esos viajes en el tiempo donde seremos una y otra vez lastimados, heridos y atormentados…, sin necesidad de la presencia de uno u otro ser…, ¿no es a caso nuestra mente una poderosa arma, una poderosa arma contra nosotros mismos?.

Los suicidas seguramente se ven atormentados por las lecciones que dan estos episódicos saltos hacia el pasado, aunque seguramente también son atormentados por el sobre-pensamiento y la proyección de sus expectativas en el futuro, desde mi punto de vista, son personas tan asombrosamente perceptivas que pueden asimilar como una esponja al liquido lo irritante y patético que puede resultar la vida, son seres atormentados por un Don que jamás solicitaron.

Respecto a los suicidas, ¿quién aprende de ellos?, ¿quién aprende de su visión, de sus percepciones, de sus sentimientos?. La muerte no permite que nos aleccionen en esas materias, algunos con sus escritos póstumos tratan de dar un mensaje pero resultan sumamente complejos de entender para las mentes comunes.

Entonces, ¿dónde esta esa maldita maquina?, quizás en un armatoste rustico y caricaturesco, que a través de un certero golpe que nos origine un trauma podremos lograr inducir la detención de las temibles teletransportaciones, y de todas, y de todo…, definitivamente no se encuentra ahí, ¿quizás en el uso de Drogas?, a algunos “científicos” se les paga para que se nos permita drogarnos, ¿la clave estará en la enajenación de la mente pudiéndonos valer de tanta basura mediática que consumimos a cada rato en nuestras redes sociales?, en el toxico y pantanosos facebook, en el cada vez más ridículo youtube, el perfecto mundo de instagram, o el violento sistema de Twitter… ¿m…?

¿En dónde puedo encontrar el remedio a estos juveniles males que me aquejan?

Confieso que de mis meditaciones nocturnas con mi amiga Soledad no resultan síntesis nada agradables, llegamos a la conclusión delirante de que efectivamente, en la enajenación se encuentra un método viable para detener esos viajes en el tiempo a falta de un control mental proveniente de practicas incomprensibles que tienen que ver con la espiritualidad, la cultivación de la mente a través de la lectura, la catarsis del Alma a través de la escritura o cualquier creación artística, la practica de algún deporte que nos incite pasión y el goce de la compañía de personas tan solitarias como nosotros que comprendan nuestros malestares intrínsecos y que aparezcan de vez en cuando para hacernos saber que en esta realidad psicótica no estamos solos y podemos ser comprendidos…, o acompañados…, o amados.

Revelo pues que es la enajenación, aquello a lo que nos debemos entregar, busquemos en la vida de otros lo que no encontramos en la nuestra, busquemos en los artistas más soeces la proyección de lo que podemos originar desde la calidad de nuestra misma creatividad, refugiémonos en las apariencias y promesas de los presentes cuentos modernos de hadas en donde se demuestra que el que más tiene más vale…, abandonémonos los unos a los otros, encerrémonos en la comodidad del narcisismo, la egolatría y la falsa compañía, aceptemos pues cualquier ser en nuestras vidas sin examen de corazón, mente o alma previo para no errar ejerciendo practicas discriminatorias y enorgullezcámonos de ello para lograr la máxima de todas las cosas, la falsa felicidad, la felicidad en apariencia.

Tomemos todos juntos ese camino y lograremos sonreír vaciamente en las fotos de nuestras selfies, podremos presumir nuestros alimentos a quien un carajo le importa o podremos hacer videos de nuestro interesante día a día, de algún reto en moda o de cualquier tema, quizas de un discurso de esquizofrenia.

Todo esto, hasta que llegue el bendito momento donde se invente la maquina que borra recuerdos, y podamos hacer nuestra existencia más liviana, más llevadera, sin soportar las piedras que nos hacen cargar ciertos recuerdos…, o hasta que llegue el día donde nos podamos apagar de un botón, todo esto para tener el máximo trofeo, aquel donde podremos hacer un “Post” diciendo que somos felices.


El anterior escrito no aplica a… personas enamoradas (por padecer de sus facultades mentales), que construyen, que edifican, que comparten, que se mejoran día a día, que son natural e intrínsecamente benévolas, a aquellas que no hacen un mal con su existencia, a aquellas que dan a otros algo sin esperar nada a cambio. A esas personas, las ultimas estrellas en esta obscura bóveda mi mas cariñoso y calido saludo gracias por su noble labor de inspirar la búsqueda de la felicidad real a través de lo humano.

A mi Amor…

Por: Ramm Erzengel.

Estos días me he perdido a mi mismo, luchando contra el Demonio que dejó aquella última batalla que perdí, y es que resulta imposible ganar a la muerte, al destino común y a los caprichos amargos de la vida. Me entregue a la enajenación de cualquier cosa absurda, a ratos me entregue a la música, a vagos pensamientos y recuerdos, a mis juegos tontos, a mis brutales entrenamientos… y por momentos lograba salir de la obscuridad, lograba sonreír, lograba recordarte sin lágrimas en los ojos, lograba meter aire en mis pulmones sin reproche alguno, sin embargo, ese Demonio suele ganar las batallas nocturnas, es versado y hábil para traerme los más crudos recuerdos, las más cálidas añoranzas y las ideas más delirantes y psicóticas que de existir hay.

Los expertos dicen que estoy en una cruda batalla contra algo llamado “Depresión”, pero yo no le veo forma de “depresión” a ese Demonio con cuernos, dientes afilados y ojos rojos, más obscuro que las tinieblas más absolutas… ¿Así se ve la depresión?

Dicen que mis ideas de aceptación a la muerte son reprochables y que debo evitar a toda costa pensar en cubrirme con su piadoso y frio manto en los momentos donde ese Demonio arazá mi ser y a mi amiga soledad.

Hablo ahora de Soledad como una cara amiga mía, y es que he conseguido hacerme de una amistad en donde menos lo pensé… sabes, ella en el silencio me escucha, en las noches me abraza con frialdad, en las mañanas me acompaña a ver el sol salir… aunque le grite con todas mis fuerzas soporta en silencio y con paciencia, incluso me ha enseñado a sonreír como ella lo hace; su sonrisa es perfecta pero vacía.

Te escribo, amor, en este ordenador y no en papel como solía hacerlo cuando vivías, con la franca verdad de la incertidumbre respecto a la victoria de esta tremenda guerra, me veo rebasado, me veo en tinieblas, me veo atravesado por los colmillos de esa maldita bestia… irónico, yo solía ser una bestia…

Te escribo amor mío sin certeza, pero con el recuerdo vivo de aquella promesa, esa donde jamás me permitirá claudicar, esa donde te prometí jamás parar hasta lograr *********, y es lo que hago, día a día, de sol a luna, de recuerdo en recuerdo, de trago en trago lleno de melancolía, amor mío, ¿aún crees en mí?

Psicótico.

Por: Ramm Erzengel.

Mi realidad ya no responde a las expectativas de los demás, ni a lo esperado por mí, comienzo a tener recurrentes delirios; te veo en el brillo del sol, en lo gris de las nubes, te miro en la lluvia que riega el frio asfalto, te miro en los ojos de cada una de ellas y cuando platico con el viento.

En la ducha, en el trabajo, en el gimnasio…, te sueño y te sueño despierto. Te hago el amor sin tocarte, solo evocando recuerdos y proyectando pensamientos… Espero lo que no se si exista y ahora la muerte no me parece una cuestión fatalista, sino una suerte al final de esta tragedia que llamamos vida.

Me estoy volviendo psicótico por amarte sin tenerte, te besaría de aquí hasta mi muerte, aunque ambos somos conscientes de que la vida es algo breve.

Imagen de Lothar Dieterich en Pixabay

Gracias…

Por: Ramm Erzengel.

Solo quiero robarte un momento,
para obsequiarte este agradecimiento,
valoro mucho que me regales un poco de tu tiempo,
para leer y sentir mis textos…

Gracias querido lector/a,
por brindarle abrigo a los escritos de mi corazón,
por ofrecer morada a mis palabras en tu memoria,
por no abandonar el lado humano que en ti mora.

Gracias por no dejar que se pierda,
A través de tu lectura y tus escritos algo que en el ser humano es Divino,
esa capacidad extraña de poder transmitiros,
sentimientos, recuerdos y pensamientos bríos.

Gracias… y que la hoguera siga ardiendo.


Hemos llegado a más de 30 seguidores en esta, la hoguera de todos, agradezco a quienes han colaborado con sus sentimientos escritos, a quienes comparten nuestras prosas y pendamientos y a nuestr@s lector@s seguidor@s… Muchas gracias y para ustedes, con mucho afecto las lineas de esta entrada. Sigamos escribiendo…

Imagen de andreas160578 en Pixabay

Tu foto…

Por: Ramm Erzengel.

Ayer vi tu foto, esa que te tome en el hospital, pretendía que la viésemos juntos y conversar sobre como me había convertido una vez más en ese héroe que tanto solías amar…

Sin embargo esa historia no te pude contar, la vida te arranco de mis brazos, terminaron nuestras salidas con esas platicas que tanto disfrutábamos.

Vi tu foto y un nudo apareció en mi garganta… ¿Quien diría que esa sería la ultima foto? Solo quería contarte como logre ser el héroe una vez más… y falle, todo fallo, todo cayó, la muerte nos sorprendió.


Sin embargo, la borre, no quería verla pues al hacerlo sentía, el alma partida, el corazón congelado y la sensación franca y pura de no querer seguir respirando… la borre no por faltar a tu recuerdo sino porque ese momento no existe ya, la borre y deje la otra foto, aquella donde saliste tan hermosa y sonriendo…

A veces me pregunto, de qué coño está hecho el corazón del señor tiempo, ¿de piedra y hielo?,da igual, algún día podremos reprocharle juntos, el que no nos haya dejado tener nuestra cita, donde te contaría como fui el héroe que tanto querías…

Donde sea que te encuentres, Te Amo. Espero deshacer este nudo de alguna forma, a través de mi vuelo o a través de mi eterno sueño, dando igual como sea el proceso, pero que sea mientras te observó en tu otra foto, nuestro verdadero ultimo recuerdo, yo amandote y tu sonriendo.

Roble…

Por: Ramm Erzengel.

Me recuerdas a un Roble.

Tus raíces, fuertes, irrompibles,
tus hojas, aquellas que brindan sombra,
aquellas que me abrigan de la tromba,
tus ramas, aquellas donde juego y todo es posible.

Padre, tu figura me recuerda un roble,
tu semblante templado, los años no han pasado en vano,
conseguiste tu sabiduría de los relatos que Dios pronuncio para tu vida,
las aventuras y vivencias han hecho de ti un hombre noble.

Cuanto me enseñas, gran maestro eres,
experto en guías, consejos y en quitarme el lodo que encima llevo,
Inviertes en mí cual retoño, con la paciencia del jardinero,
Eres como luna, con cada cicatriz me demuestras que a mí no me paso ninguna…

En malas experiencias, eres mi armadura,
tu palabra mi escudo y mi espada,
y la energía que mueve mi alma es gracias
al amor que de ti hacia mí emana…

Padre, las palabras de un poeta inexperto no alcanzan,
para representar en versos un pedacito de tu alma,
mis palabras no hacen honor a lo que representa tu amor,
tu brillo, tu sabiduría, tu compañía y tu protección…

Por eso permíteme hacer esa analogía,
visitemos en esta o la siguiente vida el roble más grande que poder exista,
sentémonos bajo su sombra y contemplemos la tranquilidad
y que sea el maestro silencio el que te defina.

Sin embargo, una cosa si que puedo decir…
es que, que desastre seria de mí sin ti…
por eso me permito concluir
con un “Te Amo” que rebase cualquier línea a definir.

Con un Te amo que rebase a la muerte misma…

Al final… me enseñaste que ni a ella misma mi temor he de rendir.